Los casos de alergia respiratoria han aumentado en las últimas décadas al doble. Esto va de la mano con el crecimiento de la industria, siendo los países más industrializados los que tienen mayor incidencia de alergia respiratoria.
De igual manera, la quema de combustibles emanado por los vehículos de motor, añaden al ambiente partículas de diésel. Estos componentes ocasionan un daño directo e indirecto sobre nuestra salud.

Daño indirecto a nuestra salud y el calentamiento global

Para nadie es secreto, que el continente europeo es uno de los principales protagonistas del cambio climático, debido al gran desarrollo industrial que tiene lugar en su territorio. Sin embargo, no son los únicos responsables.

Lo cierto es, que esto ha aumentado la temperatura a nivel mundial, lo que además de ocasionar cambios climáticos, extinción de especies, deshielo de los polos, entre otros, ocasiona la prolongación de la polinización de algunas especies de plantas.

Debido al aumento de la disponibilidad de polen en el ambiente, son cada vez más personas las afectadas por alergias respiratorias, especialmente producto del polen de plantas no habituales en la zona geográfica.

De igual manera, el cambio climático amenaza con la desaparición de plantas inocuas para una población que ya se encontraba sensibilizada a ellas.

Daño directo a nuestra salud y el aumento de alergia respiratoria

No se han realizado estudios suficientes sobre este problema, sin embargo, no se puede negar la relación del aumento, no solo de la alergia respiratoria, sino también de infecciones respiratorias altas y bajas, en conjunto con la creciente expansión industrial de nuestro siglo.

Existen estudios, que han comprobado que la exposición prolongada a contaminantes aéreos aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias crónicas y cáncer de pulmón.

Esto ocurre debido a que los contaminantes aéreos dañan el revestimiento de las vías respiratorias como lo son nariz, tráquea, bronquios, bronquiolos y alvéolos.

Este daño, genera una reacción inflamatoria defensiva en contra de todos esos agentes contaminantes, esto aumenta la sensibilidad a padecer enfermedades respiratorias, especialmente las alergias respiratorias.

En este punto, aumenta, e incluso empeora la alergia respiratoria y el asma.

Cuando esta reacción ocurre durante muchos años consecutivos, y especialmente cuando se está expuesto a grandes cantidades de estas sustancias dañinas, ocasiona la disminución de la función pulmonar, daño celular e instalación de enfermedades como bronquitis crónica y cáncer de pulmón.

Contaminantes del aire

Las más frecuentes en todas las ciudades son las siguientes:

  • Monóxido de carbono.
  • Material en partículas PM10 y PM2,5.
  • Partículas ultrafinas PM 0,1
  • Plomo.
  • Dióxido de Nitrógeno.
  • Ozono (03).
  • Dióxido de azufre.

Recomendaciones

No podemos escapar del aire, pero podemos mejorar nuestra rutina para aprovechar mejor el aire limpio.

  • Haz ejercicio durante las mañanas. El aire ambiente está mucho más limpio a estas horas.
  • Procura salir de la ciudad al menos una vez al mes, además de despejar tu mente, despejará tus pulmones.
  • No fumes, los tóxicos del cigarrillo triplican los riesgos de sufrir enfermedades respiratorias.

No podemos evitar los contaminantes aéreos, pero podemos evitar sus complicaciones.

Referencia bibliográfica
J Bartra, J Mullol, A del Cuvillo, I Dávila, et al. Air pollution and allergens. J. Investig Allergol Clin Immunol 2007; Vol. 17, Suppl. 2: 3-8
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D’Amato, Gennaro & Vitale, Carolina & Martino, Annamaria & Giovanni, Viegi & Maurizia, Lanza & Antonio, et al. (2015). Effects on asthma and respiratory allergy of Climate change and air pollution. Multidisciplinary respiratory medicine. 2015, 10:39. 10:39. 10.1186/s40248-015-0036-x.
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Manuel Oyarzún G. Contaminación aérea y sus efectos en la salud. Rev Chil Enf Respir 2010; 26: 16-25.
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